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De la gente que empieza a aprender el tango como danza, muchos creen que se debe pasar cierto tiempo exacto o determinada cantidad de clases en un nivel principiante, otro en intermedio y otro en avanzado. Esto ya es un error de por sí, ya que nadie es igual a nadie y todos los cuerpos y mentes tienen sus diferentes tiempos de desarrollo.
Recuerdo que en repetidas ocasiones me han preguntado… :_ En cuantas clases se puede aprender a bailar tango mas o menos bien?. Esta pregunta siempre me causa mucha gracia, y siempre la respondo diciendo que eso depende de la dedicación, esfuerzo y atención que se ponga en el aprendizaje. Lo cierto, es que esos tiempos varían tanto; que alguien podría llegar a ser un bailarín/a avanzado/a en tres meses y otros en tres años! Por supuesto, que esto acarrea un problema de celos o envidia, donde muchos dicen: _ Eh!, porqué a ese/a Alumna/o paso de nivel y yo no???. Para un profesor es muy difícil explicar estas situaciones sin herir susceptibilidades. Luego, estas diferencias se acentúan muchísimo más, si se trata de diferencias entre hombres y mujeres. Si un hombre y una mujer comienzan juntos a aprender Tango, casi por seguro que se dará una diferencia enorme de TIEMPOS en el aprendizaje. Sucede desde el comienzo en la mayoría de los casos, que es muy usual que uno de los dos progrese mucho más rápido que el otro. Y casi siempre se ve que quien progresa mas rápido es la mujer. Esta gran diferencia, tiene una explicación: Las mujeres, en general, pasan de nivel mucho antes que los hombres, porque el baile de la mujer posee muchas menos dificultades y puntos de atención con respecto al del hombre. Esto trae conflicto en las parejas que aprenden juntos, ya que como lo mas común es que una mujer aprenda cinco o seis veces mas rápido que el hombre, la mujer avanza enseguida, estando lista para otros ejercicios o niveles cuando el hombre recién esta captando como poder marcarlos o ejecutar la danza. La razón de esta gran diferencia, se debe principalmente a la técnica que utiliza la mujer al bailar con respecto a la del hombre: Cuando la mujer aprende a bailar, desarrolla el seguimiento de la marca del hombre, la postura, caminata, estiramiento, equilibrio y pasos; pero el hombre, debe manejar “todos” los mismos puntos; “mas”: el manejo de pista, el pisar y coordinar el baile sobre la música con los pasos, transmitir claramente lo que se quiere sin ser ni muy suave, ni muy fuerte, desarrollar una interacción y unión entre pasos, lograr que todo el baile se ejecute en un espacio donde no choque a otros, escuchar y comprender las variaciones de la música, en muchos puntos el cuidado del equilibrio en la mujer y por si fuera poco, memorizar pasos aprendidos, que luego se irán usando según la ocasión. Todo esto hace que la atención del hombre se vea dividida en muchos puntos. Además de esto, hay una notable ventaja en cuanto al aprendizaje de la mujer se trata: Cuando una mujer baila con alguien que posee experiencia, si es bien guiada, puede “absorber” mucha información y conocimientos de manera directa, con solo bailar. En cambio el hombre, si bailara con una excelente bailarina, no aprende de su baile, sino que esto únicamente le da la posibilidad de “desarrollar” cómodamente lo que debe hacer usualmente. Por eso es que además, las mujeres que practican bailando con varias parejas, avanzan a pasos agigantados (aunque esto muchas veces derive en “vicios”*) A veces al observar estas diferencias y las distancias que se crean en el aprendizaje, las parejas que bailan juntos prefieren esperar a su compañero/a para que éste, alcance el nivel de uno o una y así pasar de nivel juntos. Lamentablemente, esta generosa acción, no trae buenos resultados a nivel de la danza., ya que detener el ritmo de aprendizaje por esperar a alguien puede enfriar la habilidad, el ritmo con el que se venía aprendiendo y hasta las ganas. Por tanto es mejor aceptar que cada cuerpo tiene su tiempo y que a mucha gente le costará mas tiempo aprender que a otros, no solo por habilidad, sino también por técnica. Lo mejor, es centrar la atención en mejorar uno mismo y no andar preocupándose de si nuestro/a compañera/o baila mejor que uno, o si ya pasó de nivel. Recuerdo que cuando yo empezaba a aprender, me asombraba lo rápido que avanzaban las mujeres que comenzaron junto a mí… y a los pocos meses mientras yo apenas lograba bailar, la mayoría de las mujeres no solo estaban en niveles superiores, sino que podían estar bailando con hombres de avanzados. Luego con el tiempo entendí las diferencias, y además acepté que mis tiempos de aprendizaje, eran mucho más lentos que los de muchos y a veces más rápidos que los de algunos. Mi consejo es que no hay que apurarse ni retrasarse por los demás, sino aprender siempre compartiendo, pero no dependiendo ni comparando… Lo ideal es aprender con los tiempos propios y sacarle el máximo jugo posible a un nivel respetando el desarrollo individual por lento que sea. “vicios”*: Problemas o errores de quien aprendió sin técnica.
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